Navidad en España

06.01.25 — Madrid

Navidad en España

06.01.25 — Madrid

Durante la recuperación después de mi cirugía, tuve la suerte de recibir a mucha gente en casa. Cuando mi hermana me visitó en diciembre, acabó invitada a acompañarme a la cena de Navidad de Erretres, que terminó siendo una noche maravillosa. Tenía muchas ganas de verla, muchas ganas de salir de casa y muchas ganas de reencontrarme con mis compañeros después de tanto tiempo.

Tras el subidón de la fiesta vino una mala noticia: no me iban a dejar volar a Inglaterra para pasar las Navidades. Entré en pánico ante la posibilidad de pasar la Navidad solo en casa, pero entonces vino Sara a salvarme. Por temas de su trabajo, ella también estaría en Madrid en esas fechas. Montamos, entonces, un plan para pasar una Navidad alternativa en mi casa.

Sara se acercó en Nochebuena y pasamos la tarde viendo una película cursi antes de acostarnos. Al día siguiente me esperaba una sorpresa: un regalo de Sara que me había comprado sin avisarme. En ese momento me alivió haber incluido en mi última compra del Mercadona unas tabletas de chocolate extra. Así, me aseguré de que ella también tuviera algo que abrir.

Nuestra Navidad acabó siendo un día relajado y hogareño. Decoramos unas galletas de jengibre y luego preparamos juntos una comida que unía la cultura culinaria española con la británica. Tomamos langostinos de entrante y preparamos un plato que se asemejaba a la típica cena de Navidad inglesa. Todo esto lo acompañamos con una banda sonora en la que dominaban los villancicos de toda la vida junto con algunos carols británicos de mi infancia. Pusimos fin al día de la mejor manera posible: quedándonos hechos sopa en el sofá, con otra película cursi de fondo.

Después de una Navidad tan bonita, me encontré con el siguiente drama: ¿cómo pasar la Nochevieja? Aún no me dejaban salir de Madrid, pero Pedro me salvó con una propuesta estupenda. Dimos la bienvenida a 2025 él, su pareja, su madre y yo. Fue una noche muy especial, con una doble celebración, ya que nos dio tiempo a ver los fuegos de Londres antes de la cuenta atrás de la Puerta del Sol. Fue también el año en el que descubrí que a los españoles os gusta empezar el año con petardos. ¡Casi me vuelvo a accidentar del susto!

Me gusta pensar que supe sacar lo mejor de una mala situación durante esta época navideña, pero no lo podría haber hecho yo solo. Me gustaría volver a expresar mi agradecimiento y mi amor por Sara, Pedro y el resto de amigos y familiares que me acompañaron durante la recuperación. Eché de menos estar en casa, pero nuestra Navidad española fue algo muy especial.