Gaga e invitados

13.10.25 — Mánchester

Gaga e invitados

13.10.25 — Mánchester

Al vivir en un clima cálido, le he pillado el gusto a las estaciones transicionales. Mi estación favorita tiene que ser la primavera, aunque el otoño también me gusta, ya que no conlleva los efectos horrorosos de la astenia primaveral. El otoño de este año se ha caracterizado por ser lo opuesto a la fatiga y la irritabilidad: ¡no he parado!

Mi labor principal fue hacer de anfitrión a un sinfín de invitados durante el mes de octubre. Pasaron por casa mi hermana y su pareja, lo que supuso la excusa perfecta para celebrar su compromiso probando comida rica. Rhea hizo su visita anual y pasamos mucho tiempo fuera juntos, ya que el año pasado tuvo que cuidarme a mí y a mi pierna rota. María también me visitó un finde, la oportunidad perfecta para reunir a los ex-Erretres y enseñarle más rincones de mi barrio.

Pero no solo hice de anfitrión, también fui invitado al volar a Inglaterra en mi vuelo fiable de Ryanair. El motivo principal por el viaje fue un concierto de Lady Gaga al que fui con mi hermana. Fue una pasada, a pesar de que llegué yo cansado al estadio. Menos mal que Gaga sabe que su público se hace mayor y se encargó de que todo el mundo tuviera un asiento para sentarse.

Para acabar octubre, decoré mi casa para Halloween. No es un festivo que me suele interesar, pero parece que cuanto más haces, más ganas tienes de hacer más cosas aún. Por eso empecé noviembre igual de ajetreado con el salón apestando a calabaza quemada, todo gracias a la cantidad ridícula de velas que le metí…