︎

Recibe un email cuando publico en el blog

Ronda tres en Erretres

10.02.19 — Madrid

Si estás al día sabrás que ahora estoy en Madrid de nuevo. Hace una semana de esta noche llegué, y tanto ha pasado desde entonces que aún no lo he podido procesar. Dicho eso, no sé por donde empezar, así que voy a ponerme a escribir y ya veremos donde acabamos…

Llegar en la ciudad ya se ha hecho una rutina habitual que hago de la memoria muscular, así que en breve me llegué en la puerta del piso de Airbnb que había reservado durante las primeras dos semanas. Tras conversar con la pareja con la que viviré durante estas fechas, saqué lo esencial de la maleta y salí para hacer algo que llevo un buen rato queriendo hacer: ¡la compra en Mercadona!

No sé cómo, pero me contuve bien al hacer la compra y solo compré unas cosas esenciales. El domingo lo pasé haciendo casi nada, pero tuve el placer de reunirme con mi amigo Napo cuando salimos para cenar pizza y tomar unas cañas. Después de esto, volví a acostarme temprano en preparación para mi tercer primer día en Erretres.

Ir por las calles madrileñas en bici por la mañana es como estar en un sueño.

A street in the old centre of Madrid.

Dentro de poco mi alarma me despertó para empezar el primer día de vuelta a la oficina. Porque cogí un piso muy céntrico, había decidido que la manera más bonita y eficaz de llegar a la oficina sería en una bici, así que salí en la frescura de –4°c.

A fading facade reads "Bodega" in old handwritten letters.

Tras eludir la hipotermia en mis dedos de algún modo llegué en la oficina, ¡y sintió fantástico estar de vuelta! Después de saludar a todos, ¡me pusieron en marcha trabajando en el caos de proyectos y trabajos!

Seguro que ya no hace falta decirlo, pero claro que no puedo compartir nada de lo que estamos haciendo por la confidencialidad. Pero sí puedo hablar de lo que hago fuera de la oficina, ¡y está semana ha sido mucho!

La mayoría de dichas actividades han sido el vagar de un barrio a otro, junto con la realización de unas tareas administrativas bastante aburridas. No estuve tan aburrido, sin embargo, porque me encanta sacar una buena foto cuando surja la oportunidad, así que he salpicado esta entrada de blog con unas que muestran el ambiente de la ciudad.

Una noche tuve la oportunidad de ponerme al día con un amigo, Leo, al quien no había visto desde hace mucho. Durante la noche bebí bastante cerveza venezolana y me puse bien alegre, tanto que perdí mi parade en el Metro de vuelta a casa – ¡pero valió la pena por la comida rica y la compañía buena!

Otra mañana también surgió la oportunidad de un cambio de escena, porque Manu y yo fuimos a las nuevas oficinas de un cliente nuevo. Era un espacio muy chulo, y ya que Manu había traído su cámara me puse a sacar unas fotos de él mientras tomaba algunas de la oficina.

Un anuncio por que soy un sinvergüenza: dale a Erretres un like en Facebook si puedes.

Ha habido, sin embargo, una tarea enorme avecinándose durante esta semana divertida: la necesidad de encontrar un sitio en que vivir. Había decidido que quería mi propio piso, y que no quiero estar lejos del trabajo, pero me habían avisado que se puede tardar meses en encontrar un buen piso en el mercado madrileño.

Fui a visitar el primer piso el jueves, un estudio con un precio razonable que se encontraba en un barrio tranquilo un poco más lejos del centro que la oficina. Al llegar tuve que hacer cola para entrar, y cuando me tocó echar un vistazo al apartamento, estuve poco impresionado.

Aquella tarde me sentí muy desganado sobre la tarea por frente, y fue en ese momento en el cual Bogar me escribió con un contacto. Había estado buscando un piso también, y ya había encontrado uno cuando una agencia le contactó para informarle que habían bajado el precio de otro que vio. Me puse en contacto con ellos inmediatamente y organizamos una visita para el viernes.

Bueno, ¡el segundo piso era totalmente distinto al primero! Con todo a estrenar, quedó obvio que había sido reformado por alguien con un buen ojo para el diseño, y después de apenas cinco minutos supe que tenía que ser mío. Se lo dije a la tía de la agencia, y de repente estuve sentado con los dueños (uno de los cuales es diseñador, ¡lo sabía!) y firmé el contrato para entrar en una semana. Qué locura, ¡¿no?!

Bueno, contengo mi emoción y vuelvo al presente. Tras firmar el contrato el sábado por la mañana, fui al piso de Bogar para ayudarle con la mudanza a su nuevo piso. Después de un par de viajes en taxi con cajas llenas de sus pertenencias, esperé mientras él cogía unas prendas tendidas que quedaron, y luego volvimos a su nuevo piso a comer comida china en el suelo.

He encontrado a esta señora tendiendo sus cositas.

Él vive en la misma zona que mi nuevo piso, así que aproveché la oportunidad de vagar por lo que será mi nuevo bario. También di una vuelta por Mercadona otra vez – ¡hay que comenzar como se piensa continuar!

Eso ya es todo de la semana pasada, ¡pero ha sido muy ocupada! Estoy seguro de que todo se pondrá cada vez más rápido al comenzar esta segunda semana, la que acabará con mi mudanza al nuevo piso. Escribiré una entrada de blog con unas fotos del piso cuando me mudo y me ha dado tiempo colocar unas plantas para darle vida al espacio. ¡Hasta entonces!

Yéndome de Inglaterra

02.02.19 — Burnley

Me pongo a escribir esta entrada de blog en un rincón tranquilo de Terminal 3 del Aeropuerto de Manchester, donde estoy contento de haber encontrado un sitio en que usar mi iPad. Aunque este sitio sea muy zen, estar aquí solo puede significar una cosa: ¡me toca mudarme a España otra vez!

He tenido la suerte de haber podido llegar al aeropuerto considerando el clima de la semana pasada. Ha nevado bastante en mi pueblo natal durante estos días, y ha sido lo suficiente denso para causar trastornos pero no lo suficiente dense para disfrutar de él.

My back garden is lightly sprinkled with snow.

Naturalmente he aprovechado de la oportunidad de despedir a mi familia y amigos desde que anuncié mi vuelta a España, y empecé con un café en un pub local con mis amigas Amber y Jess. Hablamos mucho mientras criticábamos cada item en la selección de postres, y decíamos que alguien debería darnos nuestra propia programa de tele en la cual discutir los postres.

A selfie of me, Jess and Amber.

Tras despedirnos, mi padre me recogió y me trajo a ver a mis padres en Bradford. Nos sentamos todos para hablar un buen rato, hablando de mi adventure pendiente y poniéndonos al día con unas galletas de mantequilla.

Ya que estaba pisando mal por una pequeña operación en mi dedo de pie, mi familia me condujo a Horsforth donde vive unos amigos. Pasé la noche con Em y Lincoln, y jugamos Catan y bebimos unas sidras.

An orange and blue sunrise behind a hill, with houses in the foreground.

La mañana siguiente era el lunes, así que dejé a Em y Lincoln cuando salieron a trabajar y me fui a una cafetería para desayunar. Luego cogí un tren al centro de Leeds, y me senté en otra cafetería para relajarme un rato.

Me reuní con Danni para la comida, la cual fue una hamburguesa de McDonalds en la estación de tren ya que tardaría un montón en caminar a su oficina. Lo pasamos muy bien, despidiéndonos hasta el miércoles por la tarde – pero más sobre eso en un momento.

Después de pasar unas horas más tomando café, cojeé a un pub llamado Belgrave, dónde había organizado reunir a todos mis amigos universitarios que aún viven en Leeds.

Una vez empezaron a llegar del trabajo, cogimos unas pizzas y pintas, y rememoramos la vida universitaria y lo que nos había pasado desde entonces. Demasiado pronto, sin embargo, tuvieron que irse a dormir y yo tuve que coger el tren de vuelta a Burnley.

Rememoramos la vida universitaria y todo lo que nos había pasado desde entonces.

Porque mi pie me obligaba estar bastante tranquilo, pasé la semana preparando mi mudanza en casa. El miércoles por la tarde, Danni, Abi y yo nos reunimos en un pub para despedirnos, y luego fuimos a McDonalds a por unos helados.

El jueves empecé las preparaciones serias de la mudanza, y me puse a coleccionar las prendas, los dispositivos y los libros que necesito para sobrevivir en Madrid. Había un capricho también, sin embargo, porque mi madre había conseguido reservar una mesa en un cafetería local para tomar el afternoon tea británico.

A Victorian style British home interior.

Nunca había visitado el sitio antes, pero músculos me habían dicho solo cosas buenas. El sitio sobrepasó mis expectativas, y disfruté de una selección de comida riquísima y un gran bote de una infusión de fresa y kiwi.

An afternoon tea topped with a lit sparkler.
Tomato soup in a floral cup, topped with croutons, cheese and chorizo.
A selection of mini desserts.

Entre otros, unos de mis platos favoritos eran una crema de tomate y mascarpone, una ensaladilla casera, un sándwich de pollo y chorizo, un scone caliente y un meringue con caramelo, nata y chocolate. 

Tras devorar lo que pude y dejar las sobras en una caja para comer luego, llegó el viernes, mi último día entero en Inglaterra. No puedo decir que fue muy emocionante porque pasé el día haciendo la maleta y pensándola – ¡no quería que me volvieran a multar como cuándo regresé de Madrid el año pasado!

Me, stood outside of my shed. There is snow on the ground.

No me podía ir sin una foto con mi cobertizo.

Mientras sentado con mi vecina para despedirle, perdí una puesta del sol morada – pero no te preocupes, porque mi hermana me hizo orgulloso en tomar unas fotos desde mi ventana. Le doy el crédito con respeto a la imagen de abajo.

A sunset of bright purple and orange colours.

Cuando llegó la tarde, finalicé la maleta y nos sentamos para mi cena favorita como cena de despedida – un cocido de ternera y cebolla con guisantes y puré de patatas. Luego la llevamos a mi madre al trabajo y me fui a dormir tras ver un par de capítulos de Nailed It en Netflix. 

Y ahora volvamos a presente – ahora mismo estoy sentado y viendo aviones venir y salir por la ventana. Tengo un recordatorio puesto en el móvil para cuando anuncian la puerta, y he cogido una botella de agua para el vuelo – ¡ahora vuelo como si fuera coger el autobús! 

Claro que ya tengo unos días muy ocupados por delante. Esta noche entro en un Airbnb y pasaré el día de mañana preparándome para incorporarme en Erretres el lunes – ¡todo está pasando tan rápido! Como siempre, volveré con unas noticias en cuanto calmen las cosas un poco – ¡tengo muchas ganas de compartir las novedades de las calles madrileñas!

Una noticia emocionante

25.01.19 — Burnley

Una vez más escribo las palabras “una noticia emocionante” como el título de una entrada. La primera vez fue en enero de 2017 – hace tres años ya – cuando compartí una noticia emocionante en mi blog al descubrir que me habían elegido como becario en Erretres, una empresa que había admirado desde empezar mi búsqueda de estudios de diseño en las cuales me gustaría trabajar en prácticas.

Desde entonces, ¡ha pasado mucho! Después de trabajar en prácticas, regresé a Inglaterra para finalizar mis estudios universitarios, y luego volví a trabajar en Erretres en el octubre de 2017. La última parte de la historia vino en el octubre del año pasado, cuando tomé la decision de volver a Inglaterra, donde aún estoy.

En la entrada de blog en la que anuncié mi vuelta al Reino Unido, expresé mis dudas que sería mi última vez viviendo y trabajando en Madrid, y como sabía que iba a echar de menos trabajar con la gente guay en Erretres. Esto sí ha pasado, y a pesar de lo mucho que he disfrutado de preparar mi portfolio y esta nueva web, he echado de menos a la gente y el estilo de vida en la gran cuidad.

Entonces será una gran sorpresa ahora cuando os comunico la noticia que he venido a compartir hoy: que ¡acabo de aceptar una oferta para volver a Erretres! Todo ha pasado muy de repente, pero estoy muy feliz de regresar a Madrid. Para mí, ¡2019 ha empezado muy bien!

Con respeto a mis próximos pasos, en breve saldré de mi pueblo pequeño y volveré a las calles bonitas de Madrid en los principios de febrero. Estoy contento porque me da tiempo para organizarme, hacer la maleta y despedirme de todos mis amigos en Leeds y más allá.

Entre ahora y entonces no tengo mucho planeado, pero tomaré la oportunidad para hacer unas tareas administrativas y relajarme un poco mientras aún puedo. Si algo interesante ocurre, estaré por aquí con una nueva entrada, pero creo que la próxima vez que os comunico será desde España.

Un brindis por este nuevo giro inesperado en mi vida, y por un feliz 2019 a todos. ¡Espero que vuestro 2019 os sea tan amable como el mío me ha sido a mí!

Vagando por mi pueblo

21.01.19 — Burnley

Mis padres me dejaron para pasar unos días en Murcia la semana pasada, así que pasé el rato entreteniéndome a mí mismo. Eso me permitió sentarme y finalizar la programación de mi nueva web, pero supe que no podía pasar el día entero frente la pantalla, así que una tarde salí para vagar un poco mientras el sol se ponía.

Además había encontrado una antigua cámara de película, y contuvo una película de la que solo se había medio usado. Llevo más que un año sin usar dicha cámara, así que la llevé conmigo durante un viaje a otro pueblo hace unas semanas. Después de eso destrocé la película en su totalidad: se me había olvidado cómo se usa y abrí la puerta posterior sin enrollar la película entera.

Después de aquello desastre, decidí animarme por sacar la cámara otra vez y usar las 24 fotografías de la película a la vez. Eso lo hice durante mi camino, así que esta entrada de blog está salpicada con fotos sacadas en mi cámara Praktica y de mi móvil. Como ves, el primer par de fotos que saqué en la Praktica incluyen unas fugas de luz que me molan…

Una vez había salido de mi pueblo, Worsthorne, un caballo me atrajo porque estaba asomando su cabeza por la puerta de su campo. Usualmente no soy muy fan de los caballos –me dan un poco de miedo– pero aquello parecía amable y no se acobardó cuándo me acerqué. Se puso a levantarse la cabeza, sin embargo, cuando le acaricié, mostrando sus dientes. Eso me permitió tomar unas selfies graciosas cuando hice yo lo mismo…

Los dos mostramos nuestras perlas blancas.

También intenté sacar unas fotos en la cámara de película cuando dejé al caballo, pero las dos me han salido muy extrañas. La primera se sobrexpuso y la segunda se expuso bien pero es totalmente azul por una razón fuera de mi control que no entiendo muy bien. Si me puedes explicar el por qué esto me ha pasado, ¡avísame por favor!

Luego seguí vagando hacía el pueblo vecino de Hurstwood, y saqué una foto de una oveja inquisitiva en el camino. Una vez más, la calina azul misteriosa apareció, esta vez bisecando la imagen en una sección oscura y una más clara.

Una vez había puesto mi vida en peligro al bajar por un terraplén mojado y fangoso, crucé un puente sobre la confluencia de dos ríos. Allí saque unas fotos más, y mi cámara decidió de repente que iba a dejar la calina azul en la mitad de una de las fotos.

Después de ser perseguido por unos patos agresivos, mandé unos vídeos a unos amigos para mostrarles la diferencia entre mi vida actual y la que viví en las grandes ciudades a las que me he acostumbrado. El sol había empezado a ponerse, y tuve que darme un poco de prisa para no acabar andando en la oscuridad y el frío de la noche.

Las ultimas dos fotos que saqué en la cámara de película son de la vista más rara de la zona. Al caminar por una de las calles, se presenta una vista a la izquierda que parece completamente falsa: un campo liso y ondulado, bordeado por un muro de piedra y salpicado por unos árboles.

Tomé dos fotos de la escena usando dos combinaciones distintas de ajustes en la cámara. La primera foto representa la escena con más precisión, pero la calina rosada que se creó en la segundo me gusta mucho.

Tras sacar aquellas fotos, la película en la cámara se acabó y supe que era hora de volverme a casa. Todo esto pasó la semana pasada, claro, pero hoy por la mañana tuve la oportunidad de ir a Burnley para recoger las fotos desarrolladas.

Lo que queda de esta semana lo pasaré con mi hermana que acaba de volver de Sheffield, así que puede que yo tenga unas novedades más tarde en la semana. También tengo una noticia muy emocionante que compartir el finde que viene – ¡mantente al tanto aquí para no perdértelo!

Bienvenidos

17.01.19 — Burnley

Hola a todos y ¡bienvenidos a mi blog en español! Si preferirías leerlo en inglés, puedes accederlo aquí, pero espero que te quedes mientras intento mejorar mi español aún más por escribir todos las entradas de blog en los dos idiomas.

Este blog forma parte de la nueva web que acabo de lanzar con un diseño totalmente nuevo y la cual que se dispone en tres idiomas: inglés, español y portugués. Ahora, además de leer mis pensamientos aquí en el blog, puedes echar un vistazo a mis proyectos o leer un poco más sobre mí.

Si eres diseñador y/o fan de la tecnología, puedes leer el nuevo colofón que explica cómo hice esta web junto a toda la información legal que he tenido que incluir. Dicho eso, la primera vez que pude comprobar el funcionamiento de la web fue anoche, así que puede que unas cosas aún no funcionen bien. Si ves algo que no funciona, por favor avísame.

Eso más o menos concluye esta entrada de blog que escribí para daros la bienvenida a mi nueva web. Vuelve a visitar pronto – tengo unas noticias muy emocionantes que compartiré en breve. ¡Hasta entonces!